RODÉATE DE PERSONAS FELICES
Vamos con una buena noticia: la felicidad se contagia. Las personas somos más felices con amigos felices.
Suena idílico, pero es así: su círculo cercano influye en su bienestar y en su calidad de vida. Así que si ese círculo está formado por personas positivas, usted se sentirá bien y afrontará su vida con más ánimo. Y usted será una persona positiva y feliz.
Imagine, queda una tarde con una amiga para tomar un café. Ese encuentro en el que se ponen al día está lleno de risas y alegría. Al volver a casa seguro que se siente bien: tiene esa sensación de que ha sido un buen día, con ganas de repetir ese encuentro, piensa que es una suerte contar con su amiga y compartir momentos con ella. De hecho, seguro que está sonriendo y seguro que afrontará con mejor ánimo el día siguiente.
Ahora imagine de nuevo. Queda con una persona gris que le amarga el café. Seguro que tendrá ganas de terminar cuanto antes, su ánimo no será el mismo y seguro que al día siguiente no guarda un buen recuerdo.
Más allá de anécdotas, el hecho de que la felicidad se contagia tiene base científica. Investigadores de la Universidad de Harvard y de California llevaron a cabo un estudio sobre el nivel de felicidad en 5000 personas durante más de veinte años. Y una de las conclusiones fue clara: si tiene una relación con una persona feliz, sus posibilidades de serlo aumentan en un 15%.
Y esto no solo funciona con los amigos cercanos. El estudio también muestra que, si nuestra amiga tiene una amiga feliz, nuestra probabilidad de serlo se eleva en un 10%.
¿Por qué sucede este contagio?
Según los investigadores esto es así porque nuestras emociones son colectivas. El apoyo del grupo es vital para mantener el ánimo, mejorar nuestro bienestar y tener menos probabilidades de tener depresión.
Volvamos al encuentro con su amiga. Seguro que algo ha hecho que rían a carcajadas o, al menos, que hayan tenido una buena dosis de risas y sonrisas. De forma resumida, en su cerebro se ha puesto en marcha el cóctel de la felicidad: endorfinas que ayudan a disminuir el dolor físico; oxitocina, que calma y se produce al pasar tiempo con las personas que quiere; serotonina que es un antidepresivo natural, y dopamina, que ayuda a buscar los pequeños placeres de la vida.
La felicidad protege nuestra salud mental y física. La positividad motiva y hace que cuidemos nuestras amistades.
Así que rodéese de personas felices y que así lo muestren a través de sus sonrisas. Y no solo eso, si usted es feliz, su red de amistades también lo será. Contágiese y contagie felicidad.
#TeMerecesSerFeliz
Beatriz Elías
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